lunes, 12 de octubre de 2009

Narración esquematizadora

Por Manuel Martínez

Según la lectura que propuso el Dr. Ignacio Díaz de la Serna en la cátedra “escenarios del deseo” (sem 2009-2) de la novela de Roberto Calasso titulada La ruina de Kasch,la narración antecede al mito en gran medida. La novela trata básicamente de la leyenda del cataclismo del mencionado reino africano, que como parte de un ritual cosmogónico el pueblo sacrificaba al rey cuando los astros alcanzaban determinadas posiciones celestiales. Dicho sacrificio era necesario para darle estabilidad al mundo pues era la marca de inicio y conclusión del ciclo cósmico. En otras palabras, el tiempo era medido en función del sacrificio del rey. Es claro que si no hubiera dicho sacrificio se perdería el cómputo del tiempo.

A ese reino llegó un día un extranjero llamado Far-limas, un excepcional narrador que se hace amigo del rey en turno, Akaft. Éste a diferencia de sus predecesores no desea morir (primer conato de ruptura). A su vez Far-limas se enamora de la hermana del rey, Saly, la cual, como parte del ritual, también será sacrificada con otro mancebo, pues ambos representan a la humanidad. Ella pide a Far-limas que impida el sacrificio. Éste lo hace contando una de sus historias embriagadoras al pueblo y en especial a los sacerdotes, quienes al escucharlo se olvidaron de escrutar el cielo. Al romperse el orden cósmico, los papeles se invierten, ya no son los sacerdotes quienes eligen al rey, y por consiguiente, deciden sobre la vida y la muerte de los hombres, ahora el rey es quien lo decide.

Con la llegada de Far-limas se inició la ruina del antiguo orden de Kasch, basado en el sacrificio. Pero el nuevo orden, que había abolido la ejecución ritual del rey, no tardó en desmoronarse. De éste segundo sólo quedaron las historias de Far-limas, del primero sólo las referencias que se hacen desde las historias, inclusive, sólo se hace referencia al momento de la ruptura.

Cave mencionar que dicha novela está configurada con citas textuales de libros científicos, de historia, de filosofía, de doctrinas religiosas, entre otros. Por lo cual se presume que dicho mito es proto-narrativo, es decir, que es una muestra del carácter trascendental de la narración en todas las culturas.

Ahora bien, ¿cómo se articula con el tema del curso?

En función de la esquematización del lenguaje, específicamente de la narración, que necesita indudablemente una estructura dualista.

Si lo vemos detenidamente, el nuevo reino que inicia con la llegada de Far-limas es le reino del nomos, de la cultura, del relato, de la disociación de lo sagrado y lo profano, en suma del simulacro. Mientras que el antiguo orden era el reino de la sangre, del sacrificio, de la purificación. En el reino del simulacro la palabra es siempre una sustitución, pues sustituye por signos, símbolos al cuerpo ensangrentado.

No obstante la palabra al esquematizar la existencia, e imponer la cotidianidad como el ámbito de lo profano, también tiene el poder de elevarnos a lo sagrado, pues tiene el poder de purificar; al decir hace “como si…”

En otros términos suprimir la sangre de lo cotidiano la incluye en lo extraordinario, en lo sagrado. En ese ámbito de lo no-dicho, no-realizado, del no-ser.

Mantener la disociación es mantenernos en el ámbito del simulacro, no obstante, mantener la simulación como la única verdad, es la manera que tenemos de existir pues no hay manera de regresar al estado pre-narrativo. Ya que desde el relato el ámbito de lo sagrado es terrorífico: misterium tremendum, pero también fascinante, mirium, beatitud. Es decir, el reino de la sangre es asequible merced a la narración, lo buscamos porque es fascinante y terrorífico, por lo cual insoportable en la cotidianidad. Es restringido al ámbito de lo extraordinario, a pesar que nos acompañe como elemento constitutivo.

El Génesis: ambiente de relaciones dialécticas

Karen Hernández Peralta, octubre del 2009

El Génesis: ambiente de relaciones dialécticas

En los primeros capítulos de El Génesis es posible encontrar ciertas relaciones dialécticas, entendidas éstas como relaciones reciprocas entre opuestos. Aquí me ocuparé brevemente sólo de cuatro: 1. Los elementos que forman al mundo; 2. La relación varón- mujer; 3. El entendimiento y la carencia de éste; y 4. La inmortalidad y la mortalidad.

El mundo presenta una división desde el inicio de su creación: hay una clara distinción valorativa entre los elementos que lo conforman. El creador del mundo, para los judíos, Dios, comenzó a hacer tales diferencias valorativas desde el primer día de la creación, “Al ver Dios que la luz era buena, la separó de la oscuridad y la llamó ʽdíaʼ, y a la oscuridad la llamó ʽnocheʼ. De este modo se completó el primer día.”
[1] Es posible notar con la anterior referencia la oposición originaria entre los binomios luz, oscuridad; día, noche; bueno, malo, que constituyen al mundo. Pero no sólo esto, dichos binomios operan dependiendo uno del otro, pues, por ejemplo, sin la oscuridad la luz no sería tal. Así pues, es una relación donde los elementos es cuestión dialogan entre sí desde sus diferencias.

Ahora bien, en El Génesis se plantea una relación bastante singular entre el varón y la mujer: el varón es el origen de la mujer. Como es bastante sabido Eva fue creada de las costillas de Adán. Este hecho no es meramente ocasional. Podemos decir en este contexto que la mujer tiene un estatus ontológico menor al del varón. Lo anterior representa la preeminencia originaria del varón ante la mujer en la religión cristiana. Por ello Adán dice lo siguiente, “¡Ésta sí que es de mi propia carne y de mis propios huesos! Se va a llamar ʽmujerʼ porque Dios la sacó del hombre.”
[2]

Cabe mencionar que la relación entre el varón y la mujer no parece propiamente dialéctica, sino más bien de dependencia. El varón fue creado sin la necesidad de la mujer, mientras ésta requiere forzosamente de aquél para existir.

Por otro lado, es interesante resaltar que si bien Adán y Eva permanecían en el Edén, en el llamado Paraíso, ello no implicaba que tuvieran entendimiento. Al contrario, justamente el pecado de desobedecer a Dios comiendo el fruto del árbol prohibido es apelar un tanto a la obtención de conocimiento, “La mujer vio que el fruto del árbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo y llegar a tener entendimiento.”
[3] Incluso, comer la manzana les permitió a Adán y a Eva tener conciencia de su condición, “En ese momento se les abrieron los ojos y los dos se dieron cuenta que estaban desnudos.”[4]

De lo anterior resulta la relación entre conocimiento e ignorancia, por un lado, y el pecado y la obediencia por el otro. Parece que el pecado es análogo al conocimiento y la obediencia una suerte de ignorancia. Asimismo, la falta de entendimiento se da en el Edén y su contrario, el conocimiento, se da fuera de éste.

Una relación más entre opuestos es mortal, inmortal. Al parecer, una vez que Adán y Eva comieron el fruto prohibido algo que los diferenciaba de Dios era su finitud, “Ahora el hombre se ha vuelto como unos de nosotros, pues sabe lo que es bueno y lo que es malo. No vaya a tomar también del fruto del árbol de la vida, y lo coma y viva para siempre.”
[5] Por ello Dios decidió proteger el árbol de la vida para que nadie, incluido ellos, comieran del fruto, “Después de haber sacado al hombre [del Edén], puso al oriente del jardín unos seres alados y una espada ardiente que daba vueltas hacía todos lados, para evitar que nadie llegara al árbol de la vida.”[6] De esta manera la inmortalidad es una característica que se reserva Dios para sí mismo, en tanto la mortalidad es una cualidad de Adán y Eva. Es preciso recordar, cualidad adquirida por el pecado original.

A su vez, Adán y Eva no pueden tener el entendimiento y la vida eterna al mismo tiempo. La vida eterna la tenían en el Edén, pero no el entendimiento; conocían la diferencia entre el bien y el mal a costa de su inmoralidad.

Así pues, la exposición anterior sólo es una muestra de las relaciones dialécticas que se plantean en El Génesis. Lo anterior, nos permite afirmar que la religión cristiana guarda, en un cierto sentido, una dialéctica dentro de sí.

[1] Dios habla Hoy. La Biblia, México: Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1. 2. Todas las citas del siguiente trabajo corresponden a esta edición.
[2] 2.22
[3] 3. 6
[4] 3. 7
[5] 3. 22
[6] 3. 24

jueves, 8 de octubre de 2009

BEBER DE TU SANGRE

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Juan 6:54

En el cristianismo, la Eucaristía es el nuevo pacto que Jesús establece en su cuerpo y sangre, completando el que había hecho Moisés.
Comer del cuerpo (pan) y beber la sangre (vino) de Cristo en la Cena del Señor nos remite a un origen pagano, donde las cenas en memoria de los muertos eran comunes, y no prevalecía la prohibición judía de beber sangre:

No comeréis cosa alguna con sangre, no seréis agoreros, ni adivinos.
Levítico 19:26.

El propósito de la Eucaristía es proclamar la muerte de Jesús hasta su regreso, a la manera en que los griegos constituían sociedades para reunirse a la mesa en memoria de los que habían fallecido y beber en honor a algún dios. Compartir los alimentos fue un rasgo significativo en el ministerio de Jesús, quien se acompañaba de los rechazados como parte de su mensaje de perdón e inclusión.
Desde los inicios del cristianismo existe la creencia de que esta institución incluye un mandato para continuar la celebración, como una anticipación en esta vida del gozo que habrá en el banquete del reino de Dios. Edward Carpenter propuso a principios del siglo XX que la Eucaristía tiene su origen en una práctica mundialmente extendida de memorial o sacrificio donde el vino simboliza la sangre.

En la última Cena, Jesús se refiere al vino como equivalente a la sangre de un animal derramada en sacrificio, y al compartir el pan afirma que su valor es el de la carne sacrificada, en contraste a los ritos de la Pascua judía, como se describen en el capítulo 12 del Éxodo: La pascua judía conmemora la salvación del pueblo elegido de Dios, los israelitas, quienes fueron librados de morir a través de la sangre de los corderos. La muerte de Jesús sería la culminación del sacrificio que la Pascua anunciaba.

La ceremonia judía del Qiddush involucra una copa de vino, que se santifica recitando una plegaria de acción de gracias y después se distribuye entre los presentes. En otras ocasiones especiales, la bendición se recita sobre una copa de vino especial llamada “la copa de bendición”. Al final de la plegaria primero el líder y después todos los presentes beben de la copa.

Considerando que los habitantes de Corinto en Grecia fueron evangelizados por Pablo aproximadamente en el año 51 o 52 nos encontramos con una congregación de conversos paganos, no judíos, integrando los elementos del deipnon o symposium.
En la primera epístola que Pablo les dirige los exhorta a celebrar la Eucaristía de la manera correcta, ya que de otra forma tendrán que responder por el cuerpo y la sangre del Señor:

Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
1 Corintios 11:29.

Las prácticas helénicas fueron adoptadas por los judíos tras las conquistas de Alejandro Magno. Para el siglo 2 a. C. Jesus Ben Sirach describe los festines judíos con notables paralelos con la práctica helénica. Entre los griegos, una libación ritual o servir el vino en sacrificio, seguido de una bendición, era el preámbulo al symposion: el compartir el pan y el vino servía como el acto fundamental de la creación ritual del cuerpo (comunidad).

En los cultos mistéricos se honraba a jóvenes dioses nacidos de un padre divino y una madre mortal, resucitados después de una muerte heroica; los celebrantes compartían una comida comunal en la que simbólicamente se comía la carne y se bebía la sangre de su dios. Se conocían como misterios porque los adeptos hacían votos de nunca revelar sus ritos a los no iniciados:

Let none eat or drink of your Eucharist but such as have been baptized into the name of the Lord, for of a truth the Lord hath said concerning this, Give not that which is holy unto dogs.
Didache, s. II d.C.

Tal vez el culto mistérico más trascendente es el culto a Dionisio, arquetipo del dios de la Epifanía: “el dios que viene”. Los misterios dionisiacos se relacionaban con los misterios órficos, y podrían haber sido una influencia para el gnosticismo.
Se le conocía también como el liberador (Eleutherios), porque libraba a sus seguidores de su ser normal por medio de la locura, el éxtasis o el vino. Otras apelaciones incluyen Adoneus (“gobernante”), Aesymnetes (“señor”), y Erikryptos (completamente oculto):

En el mundo estaba…pero el mundo no le conoció.
Juan 1:10.

Se solía representar a Dionisio vestido con una piel de zorra, como símbolo de nueva vida; otros símbolos asociados con él incluyen la serpiente, el toro y la hiedra. Su vinculación con el toro viene del mito en el cual Dionisio es asesinado en la forma de un becerro y comido por los Titanes, Zeus los ahuyenta con sus rayos pero sólo logra salvar su corazón el cual usa para recrearlo en el vientre de Semele. En otras versiones, Zeus le da a comer el corazón a Semele y de este modo ella queda preñada. Su muerte y renacimiento eran objeto de reverencia mística.

En otros mitos se atribuye a Dioniso la facultad de transformarse en león o de convertir los mástiles y los remos de una embarcación en serpientes:

He aquí el león de la tribu de Judá…
Apocalipsis 5:5

Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra.
Éxodo 7:10

El simbolismo del vino y la importancia que tiene en la mitología que rodea a Dionisio y a Jesús es uno de varios paralelismos significativos: Ambos representan al dios que muere, son parcialmente humanos y nacidos de vírgenes, incluso podríamos hallar un antecedente de la noción cristiana de transubstanciación en la religión dionisiaca.
Según James Frazer, tanto Dionisio como Jesús representan la deidad de la vida-muerte-resurrección. (Véase la obra del mitógrafo Karl Kerenyi: Dionysos: Archetipal Image of Indestructible Life).

lunes, 5 de octubre de 2009

Evangelio de Tomás

32 Éstos son los dichos secretos que Jesús el Viviente ha dicho y ha escrito Dídimo Judas Tomás.

1. Y ha dicho: El que encuentre la interpretación (hermeneia) de estos dichos no gustará la muerte.
2. Jesús dijo: Que no cese el que busca en su búsqueda hasta que encuentre y cuando encuentre se turbará y cuando se turbe se maravillará y reinará sobre el Todo.
3. Jesús dijo: Si os dicen vuestro guías: Mirad, el Reino está en el cielo, entonces los pájaros del cielo os precederán. Si os dicen: está en el mar (thálassa), entonces los peces os precederán. Pero el Reino está dentro de vosotros y está fuera de vosotros. Cuando os lleguéis a conocer, entonces seréis conocidos y sabréis que vosotros sois 33 los hijos del Padre Viviente. Pero si vosotros no os conocéis, entonces vosotros estáis en pobreza y vosotros sois la pobreza.
4. Jesús dijo: No tardará en preguntar el hombre anciano de días a un niño pequeño de siete días por el lugar (tópos) de la Vida y vivirá. Porque hay muchos que serán los últimos. Y llegarán a ser uno sólo.
5. Jesús dijo: Conoce al que está delante de ti y lo que te queda oculto será descubierto. Porque no hay nada oculto que no sea revelado.
6. Le preguntaron sus discípulos (mathetés) diciéndole: ¿Quieres que ayunemos (nesteúein) y de qué modo hemos de orar, daremos limosna (eleemosýne) y qué hemos de observar (paratereîn) en cuestión de alimentos?
Jesús dijo: no mintáis y no hagáis lo que detestáis; pues todo queda descubierto ante el cielo. Porque no hay nada oculto que no sea revelado y no hay nada velado que se mantenga sin ser descubierto.
7. Jesús dijo: Feliz (makários) aquel león al que el hombre coma y el león llegue a hacerse hombre y maldito aquel hombre al que el león coma y el león llegue a hacerse hombre.
8. Y ha dicho: El hombre es semejante a un pescador inteligente arrojó su red al mar (thálassa) y la sacó del mar (thálassa) llena de peces pequeños. Debajo de ellos encontró un pez grande y hermoso el pescador inteligente. Arrojó todos los peces pequeños fuera a[l f]ondo 34 del mar (thálassa) y escogió el pez grande sin (khôrís) pesar. El que tenga oídos para oír que oiga.
9. Jesús dijo: Mirad, el sembrador salió, llenó su mano y arrojó [las semillas]. Unas cayeron sobre el camino. Unas layeron sobre el camino. Vinieron los pájaros y las cogieron. Otras cayeron sobre la roca (petra) y no arraigaron en la tierra ni hicieron subir espina al cielo. Y otras cayeron sobre espinas que sofocaron la semilla y el gusano las comió. Y otras cayeron sobre buena tierra, que dio buen fruto (karpós) hacia el cielo. Produjo setenta por medida y ciento veinte por medida.
10. Jesús dijo: He arrojado fuego sobre el mundo (kósmos) y, mira, lo conservo hasta que se alumbre.
11. Jesús dijo: Este cielo pasará (parágein) y que está por encima de él pasará y los que están muertos no viven y los que vive no morirán. Los días que comíais algo muerto hacíais de ello algo vivo. Cuando lleguéis a estar en la luz ¿qué es lo que haréis? El día que erais uno llegasteis a ser dos. Pero cuando lleguéis a ser dos ¿qué es lo que haréis?
12. Los discípulos (mathetés) dijeron a Jesús: Sabemos que tú nos dejarás. ¿Quién es el que será grande sobre nosotros?
Jesús dijo: Dondequiera que hayáis ido, os dirigiréis a Santiago el justo (díkaios) este por quien fueron hechos el cielo y la tierra.
13. Jesús dijo a sus discípulos (mathetés): Hacedme una comparación y decidme ¿a quién me asemejo?
Simón Pedro le dijo: Te semejas a un ángel (ággelos) justo (díkaios).
Mateo le dijo 35 Te asemejas a un filosofo (philósophos) sabio.
Tomas dijo: Maestro mi boca no será capaz en absoluto de que no diga a quien te asemejas.
Jesús dijo: Yo no soy tu maestro, puesto que has bebido y te has embriagado del pozo (pegé) que bulle, que yo mismo he excavado.
Y lo tomó, se separó (anachoreîn) y le dijo tres palabras. Cuando Tomás volvió a sus compañeros le preguntaron: ¿qué te ha dicho Jesús?
Tomas le dijo: Si yo os dijera una de las palabras que me ha dicho, cogerías piedras para arrojarlas contra mí y saldría fuego de las piedras que os consumiría.
14. Jesús le dijo: Si ayunais (nesteúein) os engendrareis pecado y si rezais seréis condenados (katakrínein) y si dais limosna (eleemosýne) haréis mal (kakón) a vuestro espiritus (pneûma). Y si entráis en cualquier tierra y recorreis las comarcas (chôra), si os reciben (paradéchestai) comed lo que os pongan. Curad (therapeúein) los enfermos que haya entre ellos. Porque lo que entre en cuestra boca no os mancillará, sino que lo que salga de vuestra boca eso es lo que os mancillará.
15. Jesús dijo: Cuando veáis al que nació no de la mujer, postraos sobre vuestro rostro y adoradle: ése es vuestro Padre.
16. Jesús dijo: Acaso piensen los hombres que he venido a poner paz (eiréne) en el mundo (kósmos) y no saben que he venido a poner divisiones sobre la tierra, fuego, espada, guerra (pólemos). Porque habr[á] cinco 36 en una casa: tres estarán contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre y se mantendrán entre sí como si fuesen solitarios (monachós) .
17. Jesús dijo: Os daré lo que ojo no ha visto y lo que oído no ha escuchado y lo que mano no ha tocado ni ha subido a corazón de hombre.
18. Los discípulos (mathetés) dijeron a Jesús: Dinos cuál será nuestro fin.
Jesús dijo: ¿Habéis descubierto ya el comienzo (arkhé) para que busquéis el fin? Donde está el comienzo allí estará el fin. Feliz (makários) el que se sitúe en el comienzo (arkhé), pues conocerá el fin y no le gustará la muerte.
19. Jesús dijo: Feliz (makários) el que era antes de llegar a ser. Si os haceis mis discípulos (mathetés) y escuchais mis palabras, estas piedras os servirán (diakoneîn). Por qué teneis cinco arboles en el paraíso (parádeisos) que no se mueve ni en verano ni en invierno ni caen sus hojas. El que los conozca no gustará la muerte.
20. Los discípulos (mathetés) dijeron a Jesús: Dínos, el Reino de los cielos ¿a quién se asemeja?
Les dijo: Se asemeja a un grano de mostaza, que es pequeño entre todas las semillas; pero cuando cae en la tierra labrada produce una gran rama y llega a ser abrigo de las aves del cielo.
21. Dijo María a Jesús: ¿A quién se parecen tus discípulos? (mathetés).
Él dijo: Son semejantes 37 a niños pequeños, [ins]talados en un campo que no es suyo. Cuando vengan los dueños del campo dirán: <>. Ellos se desnudan en su presencia para dejárselo y devolverles su campo. Por eso digo: Si sabe el dueño de la casa que viene el ladrón, vigilará hasta que venga y no le dejará hacer una entrada a la casa de su reino para llevarse sus bienes (skeûos). Vosotros, pues, vigilad frente al mundo (kósmos). Ceñíos vuestras cinturas con gran fuerza (dýnamis), no sea que los ladrones (lestés) encuentren acceso para llegar a vosotros, una vez que descubran la ventaja (chreía) con la que contáis. Que haya entre vosotros un hombre experimentado (epistemôn) que cuando el fruto (karpós) madure venga de prisa, teniendo su hoz en la mano, y lo corte. El que tenga oídos para oír que oiga.
22. Jesús vio a unos pequeños que mamaban. Dijo a sus discípulos (mathetés): Estos pequeños que maman son semejantes a los que entran en el Reino.
Le dijeron: Entonces, ¿haciéndonos pequeños entraremos en el Reino?
Jesús les dijo: Cuando hagáis de los dos uno y hagáis lo de dentro como lo de fuera y lo de fuera como lo de dentro y lo de arriba como lo de debajo de modo que hagáis lo masculino y lo femenino en uno solo, a fin de que lo masculino no sea masculino ni lo femenino sea femenino; cuando hagáis ojos en lugar de un ojo y una mano en lugar de una mano y un pie en lugar de un pie, una imagen (eikón) en lugar de una imagen, entonces entrareis [en el reino].
23. 38 Jesús dijo: Yo os escogeré, uno entre mil y dos de entre diez mil y se mantendrán uno solo.
24. Sus discípulos (mathetés) dijeron: Muéstranos el lugar (tópos) en el que estás, puesto que nos es necesario (anágke) buscarlo.
Él les dijo: El que tenga oídos para oír que oiga. Hay luz dentro de un hombre de luz y él ilumina al cosmos (kósmos) entero. Si él no ilumina, hay tiniebla.
25. Jesús ha dicho: Ama a tu hermano como a tu alma (psyché), guárdalo (terein) como a la pupila de tus ojos.
26. Jesús dijo: Ves la mota en el ojo de tu hermano pero no ves la astilla en tu ojo. Cuando saques la astilla fuera de tu ojo, entonces verás claramente para sacar fuera la mota del ojo de tu hermano
27. (Jesús dijo): Si no ayunáis (nesteúein) del mundo no encontrareis el Reino. Si no hacéis el sábado (sábbaton) un sábado, no veréis al Padre.
28. Jesús dijo: Me he mantenido en medio del mundo y me he manifestado a ellos en carne (sárks). los he encontrado a todos ebrios. No he encontrado a ninguno de ellos sediento, y mi alma (psyché) y mi alma se ha apenado por los hijos de los hombres, pues están ciego de corazón y no ven claramente que han venido al mundo (kósmos) vacios. Buscan de nuevo salir del mundo vacios; pero ahora están ebrios. Cuando vomiten su vino, entonces se convertirán (metanoeîen).
29. Jesús dijo: Si la carne (sárks) se hizo por el espíritu (pneûma), es una maravilla; pero si el espíritu se hizo por el cuerpo (sôma), es una maravilla de maravillas. Sin embargo, yo me maravillo 39 de esto: cóm[o es]ta gran riqueza quedó en esta pobreza.
30. Jesús dijo: Donde hay tres dioses, allí hay algunos dioses. Donde hay dos o uno, yo estoy con él.
31. Jesús dijo: No hay profeta (phrophétes) aceptado en su pueblo, ni medico que cure (therapeûein) a los que le conocen.
32. Jesús dijo: Una ciudad (pólis) construida sobre una montaña elevada y fortificada fuertemente, no cae ni puede quedar oculta.
33. Jesús dijo: Lo que tú oigas con tu oreja y con la otra oreja proclámalo sobre vuestros tejados. Porque nadie enciende una lámpara ni la pone bajo un modio ni la pone en un lugar escondido, sino que suele ponerla sobre un candelero (lychnía) para que cada uno entre y los que salgan vean su luz.
34. Jesús dijo: Si un ciego guía a otro ciego, los dos caen al fondo de un pozo.
35. Jesús dijo: No es posible que uno entre a la casa del fuerte y lo tome por fuerza a no ser que lo ate sus manos. Entonces saqueará la casa.
36. Jesús dijo: No os preocupéis de la mañana a la tarde y de la tarde a la mañana por lo que habéis de vestir.
37. Sus discípulos (mathetés) dijeron: ¿Qué día te revelaras a nosotros y que día te veremos?
Jesús dijo: Cuando os desnudéis y no os avergoncéis y toméis vuestros vestidos y los pongáis bajo vuestros pies como los niños pequeños y los pisoteéis, enton[ces veréis 40 a]l Hijo del Viviente y no temeréis.
38. Jesús dijo: Muchas veces habéis deseado (epithymeîn) oír estas palabras que yo os digo y no tenéis otro de quien oírlas. Vendrán días en que me buscareis y no me encontrareis.
39. Jesús dijo: Los fariseos (pharisaîos) y los escribas (grammateús) han recibido las llaves del conocimientos (gnosis) y las han escondido. Ni han entrado Los fariseos (pharisaîos) y los escribas (grammateús) ni a los que quieren entrar les han dejado; pero vosotros sed prudentes (phrónimos) como las serpientes e inocentes (akéraios) como las palomas.
40. Jesús dijo: Una vid ha sido plantada fuera del Padre y, al no estar firme, será arrancada de raíz y destruida.
41. Jesús dijo: al que tenga en su mano, se le dará, y al que no tenga, lo poco que tenga le será quitado.
42. Jesús dijo: Estad de paso (parágein).
43. Sus discípulos (mathetés) le dijeron: ¿Quién eres tú que nos dices estas cosas?
(Jesús dijo): ¿Por lo que os digo, no sabéis quién soy yo? Pero habéis llegado a ser como los judíos (ioudaîos): aman el árbol, odian su fruto (karpós) y aman el fruto, odian el árbol.
44. Jesús dijo: Al que blasfeme contra el Padre, le será perdonado y al que blasfeme contra el Hijo, le será perdonado; pero al que blasfeme contra el espíritu (pneûma) Santo no le será perdonado ni en la tierra ni en el cielo.
45. Jesús dijo: No se cosechan racimos de los espinos ni se coge higos de la maleza, po[rque ] no dan fruto (karpós). [Un] hombre [bu]eno (agathós) saca 41 algo bueno d[e] su tesoro. Un hombre ma[lo] (kakós) saca maldades (ponêron) de su mal tesoro, que está en su corazón, y dice maldades porque de la abundancia del corazón saca maldades.
46. Jesús dijo: Desde Adán hasta Juan el Bautista (baptistés), entre los nacidos de mujeres, no hay quien sea más alto que Juan el Bautista para que sus ojos no se rompan. Pero yo digo: el que de vosotros se haga pequeño conocerá el Reino y será más alto que Juan.
47. Jesús dijo: No es posible que un hombre monte dos caballos, que tense dos arcos, y no es posible que un siervo sirva a dos señores, o bien honrará (timân) a uno y ofrendará (hybrízein) a otro. Ningún hombre bebe vino añejo y en seguida desea (epithymeîn) beber vino de nuevo. Y no se mete vino nuevo en odres (askós) viejos para que no se desgarren, ni se mete vino añejo en odres nuevos, no sea que se pierda. No se cose retazo viejo en un vestido nuevo, puesto que se haría un desgarrón.
48. Jesús dijo: Si dos hacen paz (eiréne) entre ellos en esta misma casa, dirán al monte: lánzate fuera y se lanzará.
49. Jesús dijo: Felices (makários) sois los solitarios (monachós) y los elegidos, porque encontrareis el Reino; ya que habéis salido de él, de nuevo iréis allí.
50. Jesús dijo: Si os preguntan ¿de dónde venís? Decidles: Hemos salido de la Luz, de donde la Luz ha procedido de sí misma, se ha mantenido 42 y se ha revelado en sus imágenes (eikón). Si os preguntan: ¿Quiénes sois?, decid: somos sus hijos y somos los elegidos del Padre Viviente. Si os preguntan ¿Cuál es el signo de vuestro Padre en vosotros?, decidles: Es un movimiento y un reposo (anápausis).
51. Sus discípulos (mathetés) le dijeron: ¿Qué día tendrá lugar el reposo de los muertos y qué día vendrá el mundo (kósmos) nuevo?
Les dijo: Lo que esperáis ha llegado, pero vosotros no lo conocéis.
52. Sus discípulos (mathetés) le dijeron: Veinticuatro profetas (prophêtês) hablaron en Israel y todos hablaron de ti.
Les dijo: Habéis dejado al viviente que está ante vosotros y habéis hablado de los muertos.
53. Sus discípulos (mathetés) le dijeron: ¿La circuncisión es provechosa (opheleîn) o no?
Les dijo: Si fuera provechosa sus padres los engendrarían de sus madres circuncisos; pero la verdadera circuncisión en espíritu (pneûma) ha hallado entera utilidad.
54. Jesús dijo: Felices (makários) los pobres porque vuestro es el Reino de los cielos.
55. Jesús dijo: El que no odie a su padre ni a su madre, no podrá ser mi discípulo, y el que [no] odie a sus hermanos y a sus hermanas y [no] cargue su luz (staurós) como yo, no será digno (áxios) de mí.
56. Jesús dijo: El que ha conocido el mundo (kósmos) ha encontrado un cadáver (ptôma) y el que ha encontrado un cadáver el mundo no es digno de él.
57. Jesús dijo: El Reino del Padre es semejante a un hombre que poseía [buena] semilla. Su enemigo vino de noche 43 y sembró cizaña (zizánion) entre la [b]uena sem[illa.]. el hombre no les dejó arrancar la cizaña. Les dijo: No sea que vayáis a arrancar la cizaña y arranquéis con ella el trigo. Ya que el día de la cosecha aparecerá la cizaña, se arranca y se quema.
58. Jesús dijo: Feliz (makários) el hombre que ha sufrido. Ha encontrado la vida.
59. Jesús dijo: Contemplad al Viviente mientras (ôs) vivís, no sea que muráis y busquéis verle y no seáis capaces de verle.
60. Vieron a un samaritano que llevaba un cordero camino de Judea. Dijo a sus discípulos (mathetés): (¿Qué hace) éste con el
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64. Jesús dijo: Un hombre tenía huéspedes y, una vez preparada la cena (deîpnon), envió a su criado para que invitase a los huéspedes. Fue el primero y le dijo: Mi señor te invita. Él dijo: Tengo un asunto de dinero con comerciantes (émporos), que viene a mí por la tarde. Iré para darles órdenes. Me excuso (paraiteîsthai) de la cena. Fue a otro y le dijo: Mi señor te invita, él le dijo: Mi amigo va a casarse y yo soy el que ha de preparar el banquete (depnon). No podre ir. Me excuso de la cena. Fue a otro y le dijo: Mi señor te invita. Él le dijo: He comprado una alquería (kôme) y me voy a recibir las rentas. No podré ir. Me excuso. Vio el siervo dijo a su señor: Los que invitaste a la cena se han excusado. El señor dijo a su siervo: Ve afuera a los camino, trae a los que encuentres para que cenen. Los comerciantes y negociantes no (entrará]n en los lugares (tópos) de mi Padre.
65. 45 Él dijo: Un hombre honr[ad]o (chrestós) [te]nía un viñedo. Lo arrendó a unos [ca]mpesinos para que lo trabajaran y recibir su fruto (karpós) de ellos. Envió a su siervo para que los campesinos le diesen el fruto del viñedo. Ellos echaron mano del siervo y lo golpearon. Poco más y lo matan. El siervo fue y lo dijo a su señor. Su señor dijo: Acaso no lo conocieron. Envió a otro siervo. Los campesinos golpearon al otro. Entonces el señor envió a su hijo. Él dijo: Acaso respetarán a mi hijo. Aquellos campesinos en cuanto conocieron que era el heredero (kleronómos) del viñedo, lo cogieron y le dieron muerte. El que tenga oídos que oiga.
66. Jesús dijo: Mostradme esa piedra que rechazaron los constructores. Es la piedra angular.
67. Jesús dijo: El que conoce el Todo, si está privado (del conocimiento de sí mismo), está privado del Todo.
68. Jesús dijo: Felices (makários) vosotros si os odian y os persiguen (diókein). No se encontrará lugar (tópos) allí donde os hayan perseguido.
69. Jesús dijo: Felices son esos que han sido perseguidos en su corazón. Ellos son los que han conocido al Padre de verdad. Felices los hambrientos, pues será saciado el vientre que desea.
70. Jesús dijo: Cuando engendréis lo que está en vosotros, esto que tenéis os salvará, pero si no lo tenéis en [vo]sotros, esto que tenéis en vosotros es lo que os [dará m]uerte.
71. Jesús dijo: Des[truiré esta] casa y nadie podrá edificarla [ de nuevo].
72. 46 [Un hombre] le [dijo]: Di a mis hermanos que repartan los bienes de mi padre conmigo.
Él le dijo: Oh hombre, ¿Quién me ha establecido como repartidor?
Se volvió a sus discípulos y les dijo: ¿Acaso soy un repartidor?
73. Jesús dijo: La cosecha ciertamente es grande, pero los trabajadores (ergátes), pocos. Rogad, pues, al señor para que mande trabajadores.
74. Él dijo: Señor, ah muchos alrededor del pozo, pero ninguno en el pozo.
75. Jesús dijo: Hay muchos que están junto a la puerta, pero los solitarios (monachós) son los que entraran en la cámara nupcial.
76. Jesús dijo: El Reino del Padre es semejante a un hombre mercader, que poseía mercancía (phortíon), y encontró una perla (margarítes). El tal mercader era avispado, vendió la mercancía y se compró la perla excepcional. Vosotros también buscaos el tesoro que no perezca, que dure allí donde la polilla no se acerque para comerlo y (donde) el gusano no lo destruya.
77. Jesús dijo: Yo soy la Luz. La que está por encima de todos. Yo soy el Todo. El Todo provino de mí y el Todo ha llegado a mí. Llegad a un madero. yo estoy allí. Levantad la piedra y me encontrareis allí.
78. Jesús dijo ¿Por qué salisteis al campo? ¿Para ver una caña agitada por el viento? ¿O para ver un ho[mbre] (que lleva) encima [ve]stidos delicados? [Mirad vuestros] reyes y vuestros magnates (megistános) 47 son los que (llevan) encima [vestidos] delicados y no pod[rán] conocer la verdad.
79. Una mujer de la multitud dijo: Bendito los que han oído la palabra (lógos) del Padre y la han observado. Porque habrá días en verdad que diréis: Bendito aquel vientre que no estuvo preñado y aquellos pechos que no dieron de mamar.
80. Jesús dijo: El que ha conocido el mundo (kósmos), ha encontrado el cuerpo (sôma), y el que ha encontrado al cuerpo, el mundo no es digno de él.
81. Jesús dijo: El que se haya hecho rico, que se haga rey, y el que tiene algún poder (dýnamis), que renuncie (arneîsthai).
82. Jesús dijo, El que está cerca de mí, está cerca del fuego, y el que está lejos de mí, está lejos del Reino.
83. Jesús dijo Las imágenes (eikôn) se han revelado al hombre y la luz que hay en ellas se oculta en la imagen de la luz del Padre. Se manifestara y su imagen (quedará) oculta por su luz.
84. Jesús dijo: Cuando veis lo que os asemeja, os alegráis, pero cuando veáis vuestras imágenes, que llegaron a ser en vuestro comienzo, (que) ni mueren ni se revelan, ¿Cuánto soportareis?
85. Adán llegó a ser por un gran poder (dýamis) y una gran riqueza y no ha llegado a ser digno de vosotros. Porque si hubiera sido digno (áxios) no [habría] gu[stado] la muerte.
86. Jesús dijo: [Las zorras 48 tien]en s[us madrigueras] y los pájaros poseen [su]s nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza y poner[se] a descansar.
87. Jesús dijo: Miserable (talaíporon) e[s] el cuerpo (sôma) que depende de un cuerpo y m[i]serable (talaíporos) es el alma (psyché) que depende de estos dos.
88. Jesús dijo: Los mensajeros (ággelos) y los profetas (phrophétes) vienen a vosotros y os darán lo que es vuestro, y vosotros también dadles a ellos lo que está en vuestras manos y decíos: ¿Qué día vendrán y recibirán lo suyo?
89. Jesús dijo: ¿Por qué laváis lo exterior de la copa (potérion)? ¿No entendéis (noeîn) que el que fabricó su interior también fabricó su exterior?
90. Jesús dijo: Venid a mí que mi yugo es suave (chrestós) y mi señorío es amable y encontrareis reposo (anápausis) para vosotros.
91. Le dijeron: Dinos quién eres para que creamos (pisteúein) en ti.
Les dijo: ¿Sondeais (peirázein) la faz del cielo y de la tierra y al que tenéis delante no lo conocéis y no sabéis sondear este tiempo (kairós).
92. Jesús dijo: Buscad y hallareis, pero lo que me preguntasteis en aquellos días y no os dije entonces, ahora deseo decirlo y no lo andáis buscando.
93. No deis lo santo a los perros, para que no lo arrojen al estercolero (kopría), ni arrojéis las perlas (margarítes) a los cerdos, no sea que hagan […].
94. Jesús [dijo]: El que busca encontrará, [y al que llame a]dentro, le abrirán.
95. [Ha dicho Jesús:] Si tenéis dinero, 49 no deis a interés, sino dad[…] a aqu[el] de quien no recibiréis.
96. Jesús [dijo]: El Reino del Padre se asemej[a a una mujer] que cogió un poco de levadur[a], la [escondió] en la masa e hizo unos gran[des] panes. El que tenga oídos [que] oiga.
97. Jesús [dijo]: El Reino del [Padre es] semejante a una mujer que llevaba una ja[rra] llena de harina. Mientras andaba [por un] camino largo, las asas de la ja[rra] se quebraran. La harina se fue vaciando [e]n el camino. Ella no lo sabía, (pues) no había notado molestia. Al entrar en su casa puso la jarra en el suelo y la encontró vacía.
98. Jesús dijo: El Reino del Padre es semejante a un hombre que quiso matar a un hombre importante (megistânos).
99. Los discípulos le dijeron: Tus hermanos y tu madre están ahí fuera.
Les dijo: Los que están en estos lugares hacen la voluntad de mi Padre, éstos son mis hermanos y mi madre. Ellos son los que entraran en el Reino de mi Padre.
100. Mostraron a Jesús una (moneda) de oro y le dijeron: Los agentes del César nos reclaman los impuestos.
Él les dijo: Dad lo del Cesar al Cesar. Dad lo de Dios a Dios y lo que es mío dádmelo vosotros.
101. El que n[o] odie a su pa[dre] y a su madre como yo, no podrá ser mi d[iscípul]o (mathetés) y el que [no] ame a s[u padre] y a su madre como yo, no podrá ser m[i] d[iscípul]o porque mi madre me ha [engendrado], 50 pero [mi madre] verdadera me ha dado la vida.
102. Jesús dijo: ¡Ay de los fariseos (pharistaîos)!, porque son semejantes [a] un perro que se echa a dormir sobre el pesebre de los [b]ueyes, pues ni come n[i d]eja que coman los bueyes.
103. Jesús dijo: F[eli]z (makários) aquel hombre que conoce p[or qué] pares (méros) penetran los ladrones (lestés), de mo[do que se] alzará y reunirá su […] y se ceñirá su cintura [an]tes de que entren.
104. [Le] dijeron: Ven para que oremos hoy y ayunemos (nesteúein).
Jesús dijo: ¿Pues qué pecado he cometido o en qué he sido vencido? Solo cuando el esposo (nýmphios) salga de la cámara nupcial (nýmphôn), entonces ¡que se ayune y que se ore!
105. Jesús dijo: Al que conozca al padre y a la madre lo llamarán hijo de prostituta (pórne).
106. Cuando hagáis los dos uno, llegareis a ser hijos de hombre. Y si decís: Monte, arráncate, se arrancará.
107. Jesús dijo: El reino es semejante a un hombre pastor que tenía cien ovejas. Una de ellas se perdió: era la mayor. Él dejó las noventa y nueve y fue en búsqueda de la una hasta que la encontró. Habiéndose cansado dijo a la oveja: Te quiero más que a las noventa y nueve.
108. Jesús dijo: El que beba de mi boca llegará a ser como yo. Yo también llegaré a ser como él y las cosas ocultas serán reveladas.
109. Jesús dijo: El Reino de Dios es semejante a un hombre que ten[ía] un tesoro escon[dido cuya] existencia no conocía y [después de] que murió, lo dejó a su [hijo. El] hijo tampoco lo conoc[ía]. Se hizo cargo 51 de aquel campo y [lo v]endió. Y el que lo compró, vino y al labrarlo [encontró] el tesoro y comenzó (árchesthai) a dar dinero a interés a [quienes] quiso.
110. Jesús dijo: El que ha encontrado [al] mundo (kósmos) y se ha hecho rico, que renuncie (arneîsthai) al mundo.
111. Jesús dijo: Lo cielos y la tierra se enrollaran delante de vosotros y el que vive del Viviente no verá muerte ni (temor) porque Jesús dice: El que se encuentra a sí mismo, el mundo (kósmos) no es digno de él.
112. Jesús dijo: ¡Ay de la carne (sárks) que depende del alma (Psyché)! ¡Ay del alma que depende de la carne!
113. Sus discípulos le dijeron: ¿Qué día vendrá el Reino?
(Jesús dijo:) No vendrá en una expectativa, ni dirán: Mirad aquí o mirad allá: Sino que el Reino del Padre esta difundido sobre la tierra y los hombres no lo ven.
114. Simón Pedro les dijo: Que María salga de entre nosotros porque las mujeres no son dignas de la vida.
Jesús dijo: Mirad, yo la impulsaré a hacerse varón, A fin de que llegue a ser también un espíritu (pneûma) viviente semejante a vosotros los varones, porque cualquier mujer que se haga varón, entrará en el Reino de los cielos.

El evangelio (euaggélion) según (katá) Tomás.

domingo, 4 de octubre de 2009

textos biblicos

Reporte correspondiente al libro de JOB.
En el texto bíblico encontramos una representación de la tragedia al género humano caracterizada en JOB, se presenta al personaje como participe de una condición prospera, un punto importante a destacar en JOB es su devoción y respeto que siente por el creador.
Me parece que el aspecto fundamental de este libro consiste precisamente en destacar la energía vital del personaje para sopesar las pruebas que le impone el creador, y por otra parte la caracterización de la divinidad como una entidad capaz de implantar dolor a los seres humanos.
Un tópico importante del texto reside en el planteamiento de la imposibilidad humana para comprender la fuerza divina, la inmensa restricción cognitiva del hombre para modelar un razonamiento que de cuenta del origen, naturaleza y finalidad del cosmos lo obliga a crear representaciones de la eternidad atribuyéndoles voluntad como en el caso del DIOS presentado en este texto, un DIOS que responde al reclamo de JOB haciendo explicita la superioridad ontológica que lo caracteriza ¿tiene el hombre derecho a cuestionar el comportamiento de la divinidad, la cual dio origen al tiempo y a la existencia de las cosas? Según este libro ¡no!, para esta concepción teológica de la existencia, la virtud del hombre consiste en resistir con devoción las inclemencias con las que DIOS puede azotar a los seres humanos.
Tras exponer brevemente algunos de los problemas que plantea el texto, intentaré dar cuenta del tema que nos ocupa en el presente estudio, el dualismo.
Dentro del relato bíblico encuentro un planteamiento ético impresiónate el cual apela a un orden completamente distinto del que puede experimentar la sensibilidad humana, se tiene la esperanza de una tierra prometida , aquí se debe de seguir cierto comportamiento basado en reglas de convivencia entre hombres y devoción al DIOS que nos dio la oportunidad de experimentar la existencia ,resulta menester entonces; adoptar una forma de estar en el mundo la cual permita a nuestra alma reservar un lugar en el cielo.
En el libro sagrado se presenta una interpretación de la existencia, se esta hablando sobre cierto origen el cual encuentra su núcleo en la voluntad divina, hay una dimensión ética a este respecto, bondad o malicia, de esta manera los actos del ser humano tienen eco en el tiempo y son estudiados por un vigía eterno (DIOS).
El ejemplo mas fuerte que encuentro en el texto correspondiente al dualismo consiste en la idea de trascendencia existencial, realmente no morimos, hay un lugar en el que nuestra condición orgánica mudara a una estructura ontológica distinta (alma) para incorporarse al placer por la bondad o al sufrimiento por la malicia con la que nos comportemos en esta tierra.
Arroyo Ramírez Arturo.

una ventana al deseo.

¿Puedo hablar de muerte mientras vivo?
J.Saramago

Una ventana al deseo.
Gilgamesh, aquel personaje que es participe de una circunstancia existencial óptima y privilegiada respecto al resto de los habitantes de la ciudad, se ve inmerso en un caótico e indescifrable camino de sospecha ante lo desconocido, decide luchar contra la muerte y burlar al destino para sospesar así la perdida de Enkidú su estimado acompañante ,la encarnación del deseo.
El poema nos relata la manifestación de una civilización entorno a una cosmovisión respaldada en la valoración de la experiencia humana, dejando abierta la aporía que plantea nuestra ignorancia para entender la totalidad del cosmos, dando paso de esta manera a “la angustia por la muerte”
En Gilgamesh el sueño juega un papel importante como la única vía para establecer un dialogo con el destino, es aquí precisamente; fuera de la experiencia sensible en donde nuestro personaje encuentra revelaciones premonitorias que lo conectan con el devenir de las cosas.
Un aspecto digno de mención lo encontramos al hacer explicita una de las mas bellas metáforas que plantea el poema “el secreto de la inmortalidad” el hombre reconoce su finitud y fuera de esta finitud lo demás resulta ser un misterio, debe de haber algo eterno que a su vez de cuenta de la finalidad de nuestra condición corpórea la cual culmina con la muerte, he aquí pues la manifestación del paradigma dualista que caracteriza ala existencia humana.
Conforme Gilgamesh transita por los versos del poema, deja entrever ecos de la transformación de su personalidad por la pasión que en ella despierta Enkidú abriendo así “una ventana al deseo” en donde el hombre es capaza de reivindicar sus objetivos con el único propósito de satisfacer la ausencia generada tras la perdida del objeto amado (Enkidú).
A manera de conclusión planteare un par de preguntas:
¿En donde reside la necesidad de modelar la existencia en términos dualistas?
¿Será acaso que no soportamos la realidad sin la esperanza en la existencia de entidades eternas?
¿Por qué se recurre ala epopeya para describir lo inexpresable, lo desconocido, la angustia por la muerte?
Espero que esta primer entrada este presentada en tiempo y forma adecuados.

Arroyo Ramírez Arturo.

jueves, 1 de octubre de 2009

LOS HIJOS DE LA SERPIENTE

LOS HIJOS DE LA SERPIENTE

The Sons of the Serpent still sing their songs

Of the Garden of Eden where they once belonged
Electric Hellfire Club, The Sons of the Serpent

En varias mitologías, una serpiente o un par de ellas vive o se encuentra enroscada alrededor de un Árbol de la Vida en un jardín divino: Es el caso del Génesis en la Torá y el Viejo Testamento bíblico. En la mitología griega Ladón guarda las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, mientras Nidhogg Nagar, el dragón de la mitología nórdica, se alimenta de las raíces del Árbol del Mundo.
En Fiji, Ratumaibulu era un dios serpiente que reinaba en el inframundo y hacía florecer los árboles frutales.
Buda se sentó a meditar bajo el árbol de la Iluminación (Bodhi) y, al levantarse una tormenta, Mucalinda, el poderoso rey de las serpientes, surgió de las profundidades de la tierra y lo envolvió en siete anillos durante siete días para que no despertara de su éxtasis.
En la mitología maya hallamos el Árbol del Mundo, junto con la serpiente que simboliza el renacer.

Es curioso el papel antagonista que desempeña la serpiente, tanto en la epopeya de Gilgamesh como en el Génesis bíblico.
Ningizzida, ancestro de Gilgamesh, era a veces representado como una serpiente con cabeza humana. Cuando éste busca la planta de la vida una serpiente se la arranca, terminando así con su sueño de inmortalidad.

En el aspecto simbólico, la serpiente representa valores negativos, como por ejemplo el engaño, que pudiera asociarse con su característica lengua bífida: la verdad es una, la bifurcación simboliza la separación y la multiplicidad de la mentira. La serpiente engaña a Eva para que coma del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal:

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
Génesis 3:4-5

In the garden of good and evil where the world began
The serpent shared his secret and gave a gift to man
Into the ears of Adam's wife he whispered and he hissed
She turned toward the future and met the serpent's kiss
Electric Hellfire Club, The Sons of the Serpent

En el arte medieval cristiano, se representa a la serpiente del Edén con forma femenina, para enfatizar su carácter de seductora y su relación con Eva.
La serpiente en el libro de Génesis parece mostrarse solamente como una criatura engañosa (trickster, a semejanza del dios Loki de la mitología nórdica, quien es padre de Jormungandr la serpiente marina) aunque en el libro de la Revelación (Apocalipsis) se implica su identidad como Satanás:

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
Apocalipsis 12:9

Desde esta perspectiva la maldición de Dios en Génesis 3:14, donde las referencias a “arrastrarse en el polvo” simbolizarían su derrota y humillación final.

These keepers of the faith all wise and learned
They wield their power as Sons of the Serpent
Electric Hellfire Club, The Sons of the Serpent
Sin embargo existe también una valoración positiva en cuanto a la inteligencia y astucia de la serpiente:

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho.
Génesis 3:1
He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas.
Mateo 10:16

También en el Antiguo Testamento, hay una interesante referencia a las serpientes como instrumentos de la ira de Jehová para castigar a su pueblo:

Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.
Números 21:6

El pueblo le pide entonces a Moisés orar para que Jehová los perdone, y el Señor le ordena hacer una serpiente de bronce y ponerla sobre un asta, para que los que sean mordidos la miren y no mueran: vemos aquí las propiedades ctónicas asociadas a la serpiente, probablemente debido a su hábitat en la tierra, entre las raíces de las plantas, se le relaciona con la medicina e incluso la inmortalidad o el renacimiento (cambio de piel). En la mitología griega Asclepio hiere a una serpiente, y al observar cómo otra le trae hierbas medicinales aprende a derrotar a la muerte. Zeus entonces lo fulmina con uno de sus rayos, para evitar que la raza humana se vuelva inmortal.

La vara de Moisés se transforma en una serpiente, para que Faraón pueda ver que habla en nombre de Jehová cuando pide la libertad de su pueblo:

Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.
Éxodo 4:5

Curiosa también la comparación que hace Jesús en el Nuevo Testamento, refiriéndose a sí mismo como un objeto de fe provisto por la divinidad:

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:14-15

Pero también,

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones…
Lucas 10:19

¿Es la serpiente portadora de inmortalidad y sabiduría, Satanás mismo que causa la caída y la expulsión del Edén, amiga o enemiga?

From the darkened ages of iron and stone
To the black millenium yet unknown
Heretics once called Satan's Servants
Exist today as Sons of the Serpent!
Electric Hellfire Club, The Sons of the Serpent


Maria Montserrat Ríos.